martes, 15 de julio de 2014

A dieta de dietas

 

   No me cansaré en la vida de decir que lo que a mi me está ayudando a perder peso no es una dieta, sino que ha sido, bueno, está siendo, un cambio de hábitos. He cambiado la forma de comer, la forma de moverme y la forma de pensar. Yo sabía al comenzar que esta sería mi forma de vida para siempre y no hay ningún problema en ello, es el sino de los gordos, si quieres ser delgado tienes que sacrificar cosas y llevar una vida sana y ordenada. No pasa nada. Hace más de 6 meses de ese inicio y no me he cansado es más día a día estoy con más ganas de seguir adelante y ser una persona sana y creedme cuando digo que no es un sufrimiento en absoluto, todo lo contrario.

Contró, contró, contró!!

   En el enlace que aquí os dejo encontraréis mi dieta y algunos menús de ejemplo que podéis usar cuando la inspiración brille por su ausencia.





Pautas

   Podemos llamarlos pautas o consejos, realmente son pequeños detalles que marcan la diferencia y que hará consigamos llegar a nuestra meta sin grandes esfuerzos.

- No comer fritos, ni comidas muy grasas, y siempre las grasas de las buenas. De vez en cuando unas patatas fritas no pasa nada... o pescaíto frito, se me caen las babas. 
- El aceite de oliva, el mejor. Si os gusta la mantequilla también, pero siempre que sea mantequilla, nada de margarinas, y siempre controlando las cantidades. De aceite unas 4 cucharadas en el día.
- Beber mínimo 2 litros de agua. Yo suelo beber unos 3,5 litros, dependiendo de el deporte que haga. El agua es muy buena, para adelgazar, para la piel, para sentirse bien y, lo mejor de todo, 0 calorías.
- Refrescos, zumos, tes fríos... yo no los tomo, siquiera los zero. Los normales traen azúcar hasta hartar. Lo mejor para beber agua. Me suelo tomar una cerveza sin alcohol, normalmente, de vez en cuando. 
- La pasta y el arroz que comamos han de ser integrales, si son bíos ya lo petan. Siempre en el almuerzo y 30 gramos en seco.
- Ejercicio a diario. Lo suyo es una hora diaria, que podemos más, pues más. No es necesario matarse. Ya solo con andar estamos empezando a mover el culo y a quemar calorías. Y no os podéis imaginar lo que cambia una dieta sin ejercicio a una dieta con ejercicio. Cuerpos firmes y bonitos, ya no digo más.
- Huevos, 2 a la semana. Claras las que queráis, con control!
- Comer en plato de postre. La comida entra por la mirada, no? Pues un plato de postre hace que parezca más comida de la que en realidad es. Si hay algo que nos guste mucho, siempre podemos ponernos un poquito menos al principio y luego repetir hahahaha truqui truqui que me encanta
- No tomar pastillas, infusiones y otras cosas adelgazantes. Por regla general solo sirven para coger luego el doble de peso. Las empresas son un negocio y quieren ganar dinero no nos quieren ayudar a nosotros, tenedlo claro. Recordad: efecto rebote. 
- Las comidas trampas o cheat meals. A mi no me hace falta y no las hago pero no pasa nada por hacerlas, eso sí, mejor al mediodía y siendo solo una comida, no vale la comida, la merienda y la cena, que nos descontrolamos y la liamos parda y acabamos rodando.
- Evitar en lo posible los alimentos procesados. Lo procesado es el demonio.
- La leche que sea desnatada. Yo la suelo tomar sin lactosa, un vaso por las mañanas con el café.
- El pan integral. Siempre! Con semillas, de centeno, de avena... hay mil variedades. Y ya si lo hacéis en casa tenéis el pan perfecto. Pan blanco y pan integral engordan igual pero este último tiene muchos más nutrientes y ni que hablar de la fibra que nos aporta. No hay punto de comparación.
- Buscar algo que nos guste para darnos el gustazo. En mi caso, me rechifla el chocolate amargo, a mayor porcentaje de cacao mejor. Caen un par o tres tabletas al mes, con eso os lo digo todo.
- Los productos light no son nuestros amigos. No vale ponerse ciegos. Si no llevan una cosa llevan otra y al final acabamos comiendo más que si comieramos algo no light y nos va a engordar lo mismo.
- La sal. Todos sabemos que la sal en exceso es mala, pero la comida sosa también es muy mala, asquerosa, vaya. A mi por lo general me gusta la comida un poco sosa, pero siempre le pongo sal, eso sí, la sal que usamos en casa no es sal de supermercado, sino de unas salinas que hay en Isla Cristina, sé que todo el mundo no tiene acceso a sal natural pero bueno, si os es posible, sal natural, la que venden en los supermercados va con agregados que quizás no sean muy buenos.

Me decían pollo a la plancha y lechuga... 


***Nota: este post está inacabado. Siempre surgen nuevas cosas.