jueves, 23 de octubre de 2014

Comer por comer (ansiedades)

   Comer debe ser un placer y nunca una tortura pero a veces (con demasiada frecuencia) usamos la comida como calmante frente a la ansiedad. Antes pensaba, me lo como, total, ya estoy gorda y bueno, qué más da un kilo más o kilo menos. Además, mientras estoy comiendo me siento bien, luego ya vienen el arrepentimiento, el malestar, etc.



Queso batido, chocolate en polvo desgrasado y edulcorante. 


   El problema que yo veo en esto es que nunca es comida sana. Se tira de chocolates, bollería, grasas saturadas a montones, y otras delicias malas malísimas y que cómo negarse a comerlas si nos las están metiendo a cada minuto por los ojos. Es de lógica que cuando te bombardean de la manera que lo hacen al final compres. Vas al supermercado y caes, no hay escapatoria. Un truco, muy bueno, para evitar esto es ir a la compra después de haber comido, con la barriga bien llena, así es más fácil controlar. Y, también, llevar la lista de la compra, ¡cerrada! nada de añadidos de última hora. Si en vez de esos chocolates nos tirásemos a por el apio o las coliflores otro gallo cantaría. Ya os aseguro que la cosa sería muy distinta. Lo peor es que ese cambio está en nuestra mano pero no lo hacemos porque es más fácil lo otro. Lo sé por experiencia.

BATIDOOOOOOS (de frutas!) Lo mejor!


   Yo he escondido comida de la chunga en mi armario. Me iba al supermercado y compraba lo que no debía comer. Pensaba, si alguien me dice algo les digo que no es para mi, que es para mi hija imaginaria... Cómo te quedas? Helada, evidentemente, nunca nadie dijo nada, la cajera me cobraba, pensaría lo que quisiera o no pensaba en nada en concreto sobre mi. Siempre tendemos (la ropa) a pensar que todos nos juzgan, y no, nadie nos juzgan, todos tenemos nuestros problemas y cosas en la cabeza. Siempre hay excepciones, eh, pero es raro.

Chocolate a montones!


   ¿Cómo combato estas ansiedades por comer?

   Cuando empecé en esto de la vida sana confieso que tuve alguna tarde de gula de las buenas. Veía el jamón en la encimera y ya me contaréis, le metía el cuchillo que da gusto. A mi favor diré que el jamón es sanísimo! Proteínas y grasas buenas a mansalva. Después del atracón me iba a andar y a la noche pues comía poco pero comía. Si una cosa está clara es que NO hay que saltarse ni una comida. Si no nos saltamos las comidas (5 al día) llegaremos a lo que queremos, sin duda. Comiendo con cabeza siempre.

Las infusiones son una buena opción contra la ansiedad.

   Cuando me entra ganas de comer lo que no debo y a horas que no son horas de comer hago lo siguiente: 

  1. Me paro dos segundos, mirando lo que quiero. 
  2. Pienso. NO, Lucía, NO. Has llegado aquí sin eso, no hace falta nada, ya llegará la hora de comer. 
  3. Planeo la siguiente comida, ya sea la cena, el almuerzo, la merienda... 
  4. A otra cosa, mariposa
   
   Cada persona debe buscarse sus trucos para no caer en picar entre horas por ansiedad. Podemos  paranos y pensar como yo. Pensar en la báscula que nos espera al lunes siguiente, si coméis mal, la báscula se va a chivar, no os engañéis, es una hija de su madre y nunca miente, nos mentimos nosotros. La báscula es la amiga/enemiga más sincera que os podéis echar a la cara. Viene muy bien coger la puerta, es decir, salir de casa, por supuesto, no ir al kiosko a por chuches o al super a por chocolate. Se sale a caminar, un paseo, con o sin música, acompañado o solo, da igual, caminar puede ser muy relajante, sano y encima adelgaza. No tiene más que beneficios. Si nos pilla que está lloviendo, por ejemplo, no podemos salir de casa, pues a bailar, en youtube hay tropecientos videos de zumba, bailes varios, rutinas de ejercicios... Lo que más nos guste. Es divertido, en serio. Y adelgaza también! 

Chuches fits by @1000fitmeals

   En definitiva, cuando el frigorífico nos llama a voces, lo más sano es alejarse lo más posible de la cocina. Que no puede ser, pensar en la báscula, en nuestros objetivos, en lo que hemos conseguido a base de bien. Y si ya es inevitable el atracón, tirad de cosas sanas, que las hay muy ricas, verduras, fiambres de pavo o pollo y cosas así. Sino, bebed agua. Hay que tomar 2 litros al día como mínimo y a veces confundimos el hambre con sed. El agua no engorda, nos hidrata por dentro y nos hidrata por fuera. 

Come, come, que to se te va pal culo!

Lu-consejo: si no te debes comer algo, NO lo compres y NO te lo comas! Es muy simple.