domingo, 27 de septiembre de 2015

Microtontería, que es domingo.


- No odies, es terrible para el corazón -le dijo con pena.



Y se supo vencida en el mismo momento en el que le dijo que si.



El tuyo es un juego peligroso.



Tenía los ojos tan tristes que olvidó regalar su sonrisa. 




Irremediablemente tiene el corazón partido en infinitos trocitos de cristal opaco. Ya no bombea sangre. Ahora está aprendiendo a vivir con sus pies y manos fríos.