miércoles, 9 de marzo de 2016

Idas de olla: el Miedo

   
Quilla, qué mala cara, leches!

     Tengo muchos miedos, como todo ser humano que se precie pero el que rige mi vida, por así decirlo, ahora mismo es el miedo a volver a ser gorda. Sí, no quiero por nada del mundo, volver a pesar 120 kilos, bueno, siquiera más de 70 kilos, es un miedo atroz el que me invade. De primeras, puede resultar superficial, pero no, es un miedo que, creo, el 99% de las ex-gordas comprenderán y compartirán. Y que puede llevarme llevarnos a un problema grave de salud. Los trastornos alimenticios están a la vuelta de la esquina (y lo sabemos), yo soy consciente de ello a cada segundo, con cada bocado que decido comer o no comer, y eso puede acabar mal.

2016 vs 2010

     Sigo teniendo muchos problemas, es evidente, pero los afronto desde otra perspectiva, o eso intento, me está resultando más complicado el mantenerme que el perder aquellos 55 kilos (en 10 meses), porque pasa que cuando pierdes y ves resultados como yo los veía, te animas y sigues, y te ilusionas y sigues... pero una vez llegados al punto marcado como meta, ya los cambios son mínimos, incluso he engordado algunos kilos, he vuelto a perderlos y vuelta a lo mismo. Ahora mismo tengo 7 kilos de más de los que llegué a perder pero sigo estando divina de la muerte y sé que volveré a perderlos, que en gran parte ese aumento de peso se debe a que mi masa muscular es mayor, lo cual es genial.

#bracitofuerte

     La báscula y el espejo son malos consejeros, muchas veces, en la etapa de mantenimiento y lo peor es que siempre tendré #mentedegorda (que otro día hablaré de ello). Quiero mirarme en el espejo y siempre ver lo que soy, una tía fuerte, guapa, inteligente, luchadora,... una amazona, como pocas, que sigue adelante a pesar de todo lo que lleva encima. Y es que si difícil es luchar contra el físico (en mi caso el sobrepeso) más complicado es luchar contra la mente, que es traicionera. 


La amazona del Guadalquivir

     La reflexión que me dejó solotuereselcambio, en Instagram, dio exactamente en el clavo: 
Las ex (gordas) tenemos dos problemas: la lucha del miedo a volver a engordar y la lucha de no obsesionarse con el miedo de volver a engordar 


     Y no puedo estar más de acuerdo, porque grande es el miedo a volver a engordar pero es un problema, y grave, vamos, es una enfermedad, el obsesionarse con ello y llegar al trastorno alimenticio, entonces ya es cuando nos hemos perdido por completo. Una vida, en la que la comida es lo que lo condiciona todo no es sano, no es normal. Y ese es mi miedo, la comida hace que mi vida gire y eso no es bueno, no es nada bueno. Tener miedo al futuro, tan incierto, que me ronda, me encoge mucho en todo los sentidos, y eso que soy grande. Pero aun así, con el corazón partido, el alma llena de miedo y la mente desquiciada no voy a parar para conseguir todo lo que me proponga. Y desde aquí os incito a lo mismo, No corráis huyendo del miedo, si corremos es por deporte, si corremos es porque nos gusta, no por cobardes, no por dejar atrás los problemas, cojamos los problemas por los cuernos y afrontémoslos (con dos cohones!).


video