miércoles, 16 de marzo de 2016

Las estrías son los tatuajes blancos de la vida

     Y a mi me recuerdan a caminos para hormigas...

Ríos que corren por tu piel

     La semana pasada, estaba en el gimnasio, me duché allí, surgió el tema de perder peso, yo enseñé mis estrías y flacidez, bueno, es normal si te vas a duchar, de momento no lo hago con la ropa puesta, orgullosa de ellas, la chica con la que hablaba, sin mala  intención de su parte, me dijo: bueno, eso ahora para la playa te pones tu bañador y no se ven. Yo pensé: mierda caracoles, no tengo bañador. Pero mi respuesta fue: Yo uso bikini, no tengo nada que esconder, me he llevado años y años escondiéndome de todo, ahora quiero enseñar y mostrar. Y a quién no le guste, que no mire (esto ya es un pensamiento agregado). 

     No voy a mentir, por muy orgullosa que esté de haber perdido tanto peso y de que he salido más o menos airosa del trance, no me gustan mis estrías, no las quiero en mi cuerpo, firmaría ahora con el mismísimo diablo si las hiciese desaparecer, pero como eso es imposible y soy consciente de ello y de que por mucho que haga o quiera, desaparecer no van a desaparecer, la única solución es convivir con ellas, no avergonzarme si tengo el cuerpo lleno de caminitos, todo lo contrario, ya lo he dicho, me enorgullecen el mostrarlas: MIRAD, SON UN RECUERDO DE MI GUERRA CONTRA EL SOBREPESO y de cómo lo conseguí. Ya que estáis ahí, lleguemos a un acuerdo, convivamos, yo os respeto y ustedes me recordáis mi épica lucha, vivida y que me queda por vivir. 




     Como tratamiento paliativo uso aceites, concretamente una mezcla de aceite de almendra y aceite de rosa mosqueta. Muy nutritivos ambos, ayudan a hidratar la piel y aunque no se vayan, las ayuda a no crecer más (virgencita del Rocío que me quede como estoy!). También, el sol es muy bueno para disimularlas, así que en verano a tomar el solecito rico, siempre con protección, que prefiero 20.000 estrías blancas que cáncer de piel. Nada de locuras.

     Hace poco vi leí un post en Proyecto Kahlo sobre las estrías AQUÍ, hablan de un proyecto sobre lo que denominan Mujeres Tigre... yo no soy una mujer tigre, soy una mujer sin más con mis estrías pero es interesante ver cómo se normaliza algo tan común en la mayoría de mujeres, tema tabú y que nos avergüenza hasta extremos insospechados.



     Yo visto lo visto y vivido lo vivido no pienso esconder mi cuerpo nunca más, en la playa me veréis con mi bikini, en el gimnasio con mis camisetas tuneadas donde se ven parte de mis estrías, en la disco con minifaldas de infarto y todo esto porque, poco a poco, estoy recuperando mi autoestima y tomando conciencia de mi cuerpo que pese a todo es mío, me gusta y lo acepto tal cual, aunque a veces desee el cuerpo de fulana de tal y llegue a odiar el mío.

     La estría no es bonita, que no nos engañen tampoco, pero son parte de nosotras, como ese lunar en el moflete derecho o las paletas separadas. Nadie sobre la faz de la tierra es perfecto, nadie jamás lo ha sido ni lo será. Aceptarlas es parte de nuestro viaje por la vida.





El título para este post ha sido robado a @namaciana la podéis buscar en Instagram