sábado, 23 de abril de 2016

El "set-point" del peso o peso programado.

Esto es muy gratuito pero mola

     A continuación os pongo un texto de un libro que estoy leyendo ahora sobre el peso determinado de cada persona, y es que por mucho que nos empeñemos en perder peso este, en mayor parte, viene determinado ya al nacer, defecto de fábrica, chachis. Y la verdad es que, según mi experiencia, tras haber perdido el peso recuperé varios kilos y desde entonces he estado alrededor de los 70 siempre y me es muy muy difícil bajar mucho más. Quizás sea lo que dice el texto o no, porque tras un tiempo de dieta bastante controlada ahora ya me permito ciertas licencias a la hora de comer y estoy aprendiendo a disfrutar de pequeños placeres, muy poco a poco pero ahí estoy, trabajándolo día a día. Si mi "set-point" son los 70 kilos quién soy yo para contradecir a mis genes??? 

     Espero que os ayude a comprender ciertas cosas y, por cierto, si estáis interesados en estos temas, el libro es bastante ilustrativo sobre trastornos de la alimentación. 

Incidencia del "set-point" del peso o peso programado 
      Existe en el organismo lo que se a llamado el "set-point" -o punto de partida- del peso de cada persona. El "set-point" es un punto de equilibrio que determina el peso que cada individuo tiene, y que está establecido genéticamente (por lo tanto no puede ser modificado). Así como los individuos tienen una altura determinada genéticamente, hay un peso programado genéticamente que no es modificable en forma permanente por una dieta restrictiva. 
     Es un peso "natural" específico de cada cuerpo. Hay momentos en que se define, como en el primer año de vida del niño, en la pubertad, en la menopausia. Hay momentos en que es más flexible, como en la adolescencia, durante los embarazos. Pero en general tiende a estar estable debido a, como decíamos más arriba, factores hereditarios, altura, masa corporal e historia del peso de cada persona. O sea que algunos factores influyen en su establecimiento (edad y herencia) y otros parecen tener impacto en su regulación y ser capaces de descenderlo, como por ejemplo, el nivel de estrés en un momento determinado, el cigarrillo, el ejercicio. De todos modos, el efecto de cualquiera de ellos es pequeño.
     Cuando por medio de dietas restrictivas se intenta descender en forma marcada ese peso, el organismo se protege, disminuyendo el gasto energético para mantener el peso cerca del nivel que tiene asignado. Ese mecanismo regulador espontáneo del organismo explicaría nuestra afirmación del apartado anterior: La dieta es el principal factor de mantenimiento de un trastorno del comer. Además, también explicaría por qué los que hacen dietas restrictivas fracasan en mantener bajo el peso a largo plazo.
     También desafía cualquier estereotipo cultural acerca de la obesidad. Estudios a largo plazo con  121 obesos dan cuenta de una pérdida de peso inicial en casi todos los participantes, y el mantenimiento del logro de muchso de ellos en el primer año. Pero el seguimiento a dos años dio como resultado que el 50% recuperaba todo su peso. Y a los nueva años, sólo el 6% pesaba menos que originariamente y el 25% pesaba aun más que al comenzar con su dieta restrictiva. (Johnson y Drenick, 1977).
     Estos resultados obviamente van en contra la popular versión de que "todo lo que hace falta para perder peso es cerrar la boca y voluntad". Cuando uno comienza una dieta, baja de peso fácilmente, pero es común que independientemente del peso, exista un punto en que se detenga ese descenso y aun comiendo poco, no se pierde peso en la misma medida. El cuerpo reduce el metabolismo para conservar la energía, como decíamos antes, y de ese modo lucha contra la posibilidad de seguir perdiendo peso. Y cuanto más larga sea la historia de altibajos en el peso de un individuo, más distorsionado estará el funcionamiento metabólico. Menos responderá "bajando el peso" frente a nuevos ciclos de restricción, y más rápido "subirá el peso" apenas se deje la dieta estricta, aun cuando el consumo de calorías no sea exagerado. 

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